"En esta vorágine de mundo una fórmula de paz es Buscar la Belleza"
Diego Manrique (Radio 3)
Mandala pintado por María
Moyano para May Reyes
Un lenguaje distinto se apoderaba de mis palabras cuando llegaba a aquellas montañas.
El pueblo que habitaba a sus faldas refugiaba gentes valientes, huidas del asfalto
por pura rebeldía... o naturalidad.
Personalizaban silencios elocuentes, porque no hacia falta más.
El bullicio de sus cabezas había dejado sitio a la presencia de ser, que ese era el fin.
Y a mi me pasaba lo mismo, bien por ponerme a la vera de estas gentes, bien por el efecto de esta tierra, o por ambas,
que con sólo una noche de dormir en su ladera, mecida por la luna,
con el cielo multiplicando estrellas,
ya no sabía mentir, ni decir de más.
Las palabras ya no salían de mi boca sin pasar por las entrañas y acariciar el corazón.
Yo misma me sorprendía de lo dicho, una vez pronunciado,
por lo parco y de veras.
Pero incluso el asombro estaba de más.
Contundente y precisa la frase surgía sincera, sin necesidad de aclaración ninguna:
- ¿Donde te has metido hoy?
- Hoy estoy “pa mi”
- Pero ¿Estás bien?
- Perfectamente, sólo que estoy “pa mi”.
Y no había más que decir.
Jamás, antes, justificar mi soledad me había costado tan poco.
Y no había más que decir.
Podía repetírselo a todos los habitantes de la casa,
que uno a uno me fueron preguntando por mi ausencia con cariño.
Pero eso era todo.
Con el mismo cariño y una sonrisa recibían mi
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